El vestuario del Real Valladolid, indignado: «No entendemos por qué una mano se va a ver y la otra no»

Alcaraz, que se las tuvo durante todo el partido con Koke, se dirige a él antes de ver la tarjeta. /Villamil
Alcaraz, que se las tuvo durante todo el partido con Koke, se dirige a él antes de ver la tarjeta. / Villamil

Borja Fernández encabeza la indignación en el equipo local por las dos varas de medir de las jugadas polémicas: «Solo pedimos lo nuestro»

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

El VAR ha traído entre otras muchas cosas un nuevo tipo de indignados, y casualidad o no, éstos siempre están en el bando de los pobres. Ya no levantan ira las actuaciones arbitrales, porque éstas pueden ser revisadas en la pantalla una y otra vez antes de tomar una decisión relevante, y sí las dos formas de reaccionar ante las jugadas polémicas en función de los colores de la equipación. A la salida de vestuarios nadie ponía en duda la mano de Kiko Olivas en el disparo de Griezmann, pero sí la celeridad del árbitro a la hora de ver repetida la jugada y la indiferencia con la reclamada en el área contraria en el centro de Nacho. «Todo el mundo lo ha visto, solo pedíamos que el árbitro mirara la jugada como ha pasado con el gol suyo. Hay que ser positivo y esperar que la balanza caiga de nuestro lado algún día», ha señalado con cierta sorna, y ya en frío, Rubén Alcaraz.

El centrocampista ejerció de portavoz de la indignación de todo un vestuario. «No voy a entrar a valorar las decisiones del árbitro, pero nos vamos fastidiados a casa porque creo que hemos hecho méritos para ganar el partido», lamentando que Undiano Mallenco ni siquiera se dirigiera a ellos para dar explicaciones como sí hizo, y con diligencia, con los del Atlético.

Uno de los más cabreados en el vestuario era fue Borja Fernández, que poco antes de comparecer ante los medios reflejó su enfado en un 'tuit' lo suficientemente explícito. 'Solo pedimos lo nuestro. No queremos ningún regalo, solo nos gustaría que no haya diferentes formas de verlo según quien seas'. El gallego se extendió segundos después. «Ya he dicho en alguna ocasión como se gestiona el VAR, y hoy se ha vuelto a demostrar. Es una mano muy clara y no entiendo por qué una se va a ver y la otra no. Es verdad que es complicado de ver pero cuando tienes la tecnología no entiendo por qué no la usas», se lamentó, reconociendo la pegada del rival para llevarse los puntos pese a los méritos contraídos por su equipo.

Borja, que jugó los últimos minutos como delantero centro –reconoció que el técnico así se lo anunció al descanso–, no espera que se repitan decisiones controvertidas en el próximo partido en San Mamés pese a la polémica desatada en algunos encuentros del Athletic. «Es una pena porque hablamos de que nos tocaba ganar ante un grande y no ha podido ser», aseguró el gallego, que compartía opinión con su compañero Alcaraz. «Estos partidos nos tienen que fortalecer porque estamos jugando con gente de primer nivel y estamos dando la talla. Creo que en los tres partidos –en alusión a Barcelona, Real Madrid y Atlético– hemos merecido empatar o ganar y los hemos perdido por pequeños detalles. Esto nos tiene que hacer crecer», zanjó, reconociendo que el mismo ambiente de remontada que se vivió en el campo fue compartido en el césped. «Particularmente tenía la sensación, y no solo yo sino todo el estadio, de que podíamos remontar el partido, pero al final ellos con muy poco te hacen gol. Pero sabíamos que íbamos a tener oportunidades, el entrenador nos dijo que había que creer porque somos un grupo fuerte y así ha sido», concluyó Alcaraz.

 

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