Fútbol | Primera División

La victoria y la presencia de varios juveniles alegra el entrenamiento del Real Valladolid

Verde salta para controlar la pelota durante un entrenamiento anterior./G. Villamil
Verde salta para controlar la pelota durante un entrenamiento anterior. / G. Villamil

Yoel regresó al trabajo tras estar de baja varios días y Joaquín, con molestias, se retiró a mitad de la sesión

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid se ejercitó esta mañana en los Anexos en el típico entrenamiento postpartido en el que los titulares realizan una sesión suave mientras que el resto de jugadores trabaja con más intensidad.

Las caras y los gestos contrastaron enormemente con los de hace una semana tras la derrota ante el Real Madrid, a lo que contribuyó además de la remontada frente al Eibar la presencia de cinco jugadores del Juvenil de División de Honor (David Gómez, Poveda, Luismi, David Sainz e Iker), que completaron un grupo que contó con las bajas de los lesionados Hervías, Toni, Luismi, Stiven Plaza y Borja; la de Anuar, convocado con la absoluta de Marruecos; y las de Antoñito y Míchel, que hicieron recuperación en el gimnasio.

Joaquín sí que saltó al césped de los Anexos, pero se retiró a mitad de la sesión con molestias musculares.

«Después el empate queríamos la victoria»

El autor del gol de la victoria en Eibar, Sergi Guardiola, atendió a los medios de comunicación tras el primer entrenamiento de los cuatro programados para esta semana, y aseguró que su tanto llegó porque después de que el equipo lograse igualar el choque, «quería la victoria». «Sabíamos que teníamos un punto y estábamos ahí para conseguir los tres», dijo sobre la forma en la que Enes Ünal y él presionaron la salida de balón de Eibar y propiciaron el robo que terminó en gol. «Estábamos con los centrales, presionamos los dos, nos aprovechamos del error y pudimos ganar el partido», relató el futbolista, habitualmente parco en palabras como esta mañana volvió a demostrar.

En su primer gol como blanquivioleta, definió con muchísima calidad para batir a Dmitrovic porque «el portero era muy grande y tapaba mucho», y, relató, «la intención era tirársela a un lado, donde no pudiera cogerla».

Tras «un partido muy importante, con la adrenalina por las nubes», Guardiola reconoció que si pudiese alterar el calendario lo haría, para volver a jugar este fin de semana y no sufrir el parón de liga por los partidos de selecciones. «Teníamos ganas de seguir pero el calendario viene así, la victoria viene así… a preparar el partido contra la Real ya», dijo.