El VAR vuelve a derrotar al Pucela

Un momento del encuentro entre el Levante y el Real Valldolid. / R. Gómez

El colegiado anuló el tanto del empate a Plano a instancias de Madrid

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADO

Una vez más y ya son demasiadas, el maldito VAR derrotó al Real Valladolid. Ya son demasiados los puntos perdidos por el conjunto blanquivioletas desde Las Rozas. En el Ciutat de Valencia volvió a ocurrir, y no por una acción evidente y sin discusión, sino por un fuera de juego por centímetros de un jugador que no intervenía en la jugada y que solo a juicio, o sin juicio, de Hernández Hernández en su poltrona en Las Rozas, interpretó como decisivo en un disparo que atravesó las piernas de varios jugadores. Nada menos que cuatro minutos tardaron los de Madrid en convencer al colegiado Jaime Latre que acudiese el mismo a ver la jugada, cuando ni siquiera los del Levante habían reclamado nada. El árbitro acudió, escuchó por el pinganillo y decidió que había infracción. De esta forma, se impidió el empate blanquivioleta y aunque luego disfrutó de ocasiones para haber arañado un punto, al final una contra sentenció en el encuentro en el descuento para los levantinos.

2 Levante

Oier, Cavaco, Rober, Coke, Campaña, Rochina (Manzanara, min. 91), Bardhi (Vuckevic, min. 76), Jasón, Toño, Morales y Mayoral (Roger,m in. 82).

0 Real Valladolid

Masip, Moyano (Verde, min. 63), Olivas, Calero, Moisés, Borja, Míchel, Antoñito, Toni (Cop, min. 82), Unal (Koke, min. 63) y Plano.

Goles
1-0. Min. 41: Centro de Rochina y Coke remata solo en el punto de penalti. 2-0. Min. 94: Roger en un contragolpe.
árbitro
Jaime Latre. Amonestó a Bardhi, Cavaco, Jason, Rochina y Roger, del Levante y a Antoñito, Unal, Calero y Borja
Incidencias
Partido disputado en el Ciutat de Levante. Alrededor de 19.000 espectadores en las gradas

Comenzó el Real Valladolid con muchos temores, encerrado en su campo por un Levante que presionaba mucho y que convertía en peligro cada llegada al área. Y es que la defensa local, demasiado hundida, no acertaba a encontrar su sitio con un Moisés muy nervioso, y cada jugada de los levantinos rozaba el gol. Por fortuna el punto de mira de los valencianos estaba completamente desajustado y tanto Jasón como Morales o Mayoral o bien enviaban el balón a las nubes cuando tenían una clara ocasión de remate o lo hacía fuera por un mal gesto técnico como fue el cabezazo del ex madridista en boca de gol ante Masip. El primer cuarto de hora fue una auténtica asfixia para el Pucela, pero que salvó con su portería intacta. El doble pivote, formado esta vez por Borja y Míchel no fue capaz de frenar las acometidas levantinas ni tampoco conseguían enlazar el juego con sus delanteros. Pero tras esos primeros quince minutos parecíó estirarse un poco el equipo de Sergio González en cuanto Toni comenzó a tener más contacto con el balón. El canterano inició un par de contragolpes que ni Plano y ni Michel acertaron a resolver pero que llevaron el miedo en el cuerpo a un Levante que se creía amo y señor del campo. El choque entró en una fase anodida, pero más equilibrada ya que Masip apenas pasó a puros, salvo en centros lejanos o saques de esquina en los que el balón se paseaba por el área sin encontrar ni remate ni despeje. Tuvo el Pucela algún contragolpe esporádico, pero no parece que exista calidad para sorprender en un único ataque. Así, Ünal no vio el desmarque hacia el primer palo, algo que casi nunca suele hacer este delantero, en un magnífico centro de Plano.

Todo hacía indicar que se llegaría al descanso con empate en el marcador, pero a falta de cuatro minutos para el receso, una centro desde casi el medio campo de Rochina, en una inexistente falta de Toni sobre Morales, la defensa pucelana incomprensiblemente se desentendió del balón y Coque entró al punto de penalti como una exhalación para anotar el 1-0 sin que Masip pudiese hacer absolutamente nada. No se amilanó el conjunto blanquivioleta y prácticamente en la siguiente jugada, Toni le dejó con el pecho un pase en bandeja de nuevo a Ünal, pero el turco remató de pena a las nubes. No hubo tiempo para más.

Salió el Pucela con la intención de empatar el partido en la reanudación y lo logró a los 47 minutos, con un zapatazo de Óscar Plano que pasó entre un bosque de piernas para colarse en la portería de Oier, pero el maldito VAR, una vez más desde Las Rozas y después de más de cuatro minutos de incertidumbre, obligó al colegiado Jaime Latre a visionar la jugada en el pantalla, y entre todos ellos decidir que unos milimetros colocaban a Ünal en fuera de juego con la posibilidad de despistar al guardameta. Una auténtica vergüenza porque el balón pasa por un bosque de piernas tanto defensoras como atacantes. Con todo, el Pucela se mostró más dispuesto a tocar el balón, a jugar al fútbol, a buscar las bandas, a jugar con su medio campo y de esta forma comenzó a dominar el juego. Además, los cambios de Verde y especialmente Keko le dieron más profundidad. Toni remató de cabeza inocentemente a las manos de Oier un buen centro de Keko, e igualmente, el extremo disfrutó de una gran ocasión al filo de los noventa minutos. El Pucela creó juego y ocasiones, pero no estuvo acertado en el remate y finalmente, en una contra, Roger infligó el segundo tanto y excesivo castigo para los méritos blanquivioletas.