Fútbol | Primera División

Waldo avisa de que el Real Valladolid saldrá «con todo» en Vallecas

Waldo aprieta los puños en el túnel de vestuarios del Nuevo José Zorrilla. /Alberto Mingueza
Waldo aprieta los puños en el túnel de vestuarios del Nuevo José Zorrilla. / Alberto Mingueza

El extremo pacense quiere ganar para «dedicarle la victoria y la salvación a la ciudad y la afición»

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Si hay que personificar la renovada frescura del Real Valladolid en los últimos partidos en un solo futbolista ese sería, sin duda, Waldo Rubio. El jugador extremeño irrumpió en el primer equipo hace ocho jornadas procedente del filial por la baja de larga duración de Pablo Hervías y gracias a su descaro y a su gol ante el Athletic Club de la semana pasada ya se ha hecho un hueco entre los más aclamados por la afición.

«Súperfeliz» por todo lo que le está pasando, el de Badajoz aleja rápido las valoraciones sobre sus sensaciones personales y en seguida habla en plural sobre los objetivos del equipo. «Ahora solo quedar rematarlo con la permanencia», asegura, convencido de que la salvación está en las manos de los jugadores. «Pienso que es posible porque llevamos los últimos seis o siete partidos a un nivel muy alto. Tenemos un choque en el que vamos a ir con todo contra el Rayo Vallecano, aunque la salvación matemática dependa de otros resultados», relata, seguro de que «con nuestro juego y nuestro fútbol lo vamos a conseguir». 

Pese a que los suyos se enfrentan a un equipo ya descendido, Waldo no quiere olvidarse de esa circunstancia, porque considera que precisamente hace más peligroso a su rival de esta tarde. «Se juegan mucho porque querrán regalarle una victoria a su afición, que les ha estado ayudando en cada partido. Van a salir a muerte, igual que nosotros», pronostica.

«Tenemos que estar pendientes de hacer nuestro partido y nuestro juego», repite. Ambicioso, le gustaría lograr una victoria por 0-2, aunque reconoce que con ganar los suyos estarían «más que satisfechos» y se le ilumina la cara cuando se le recuerda que habrá cerca de mil aficionados blanquivioletas en las gradas del Estadio de Vallecas animándoles en pos de la permanencia. «A la afición debemos darle las gracias por el apoyo que nos muestran en cada partido, a lo largo de cada semana...». «Personalmente me llena de orgullo ver lo que están haciendo por nosotros tanto ellos como toda la ciudad y lo único que esperamos es poder dedicarles cuanto antes la victoria y la salvación, porque se lo merecen», asevera. 

Parece que este extremo izquierdo, que llegó a la cantera pucelana procedente del Córdoba B y que había con seis goles era pichichi del filial hasta que fue incorporado al primer equipo, ha nacido para jugar en Primera. Lo ha demostrado con su actitud sobre el campo y lo corrobora con sus palabras, cuando sin titubear asegura que se encuentra cómodo en la élite. «Noto el cambio [con el Promesas jugaba en la categoría de bronce] en la diferencia de ritmo de los rivales y de los partidos en conjunto, pero a nivel de juego tengo más libertad de movimientos y más espacios. Los jugadores son muy potentes físicamente, así que no te atacan tanto como en Segunda B, y eso le va bien a mi juego». Reconoce que se pone «un poco nervioso» antes de los partidos, pero cuando salta al césped «se olvida todo». «Es un estadio y un mismo césped para todos y solo me centro en hacerlo lo mejor posible», afirma.