Fútbol | Primera División

Zorrilla se convierte en una trampa para el Real Valladolid

Anuar se lamenta de una ocasión fallada ante Rulli en el choque frente a la Real Sociedad. /G. Villamil
Anuar se lamenta de una ocasión fallada ante Rulli en el choque frente a la Real Sociedad. / G. Villamil

Con 13 puntos en 14 partidos, el Real Valladolid, que se jugará la permanencia en casa, es el segundo peor local de LaLiga

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Tanto el entrenador del Real Valladolid como los jugadores de la plantilla no se cansan de repetir que jugar en el Nuevo José Zorrilla no es contraproducente para sus intereses. Reiteran, el último ayer Kiko Olivas, que se sienten cómodos como locales y que los resultados positivos en su feudo tienen que acabar llegando porque ahí es donde se cimentan los éxitos de los equipos y porque se sienten en deuda con su afición, ante la que quieren festejar una victoria esquiva desde la lograda ante el Celta de Vigo a finales de enero.

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A día de hoy, después de haberse disputado ya 14 encuentros en el coso blanquivioleta en lo que va de liga, la realidad se aleja mucho de esas buenas intenciones. El conjunto pucelano es el segundo peor anfitrión del campeonato con 13 puntos (después de tres victorias, cuatro empates y siete derrotas); unos registros que solo empeora el Girona, que ostenta el número 12 en su casillero de puntos en los 15 encuentros disputados en el Estadio de Montilivi (dos victorias, seis empates y siete derrotas).

Es la del Real Valladolid la temporada de los números al revés. El conjunto de Sergio González forma junto al de Eusebio y a la Real Sociedad la tripleta con los únicos conjuntos que han sumado más lejos de su estadio. Si solo se contabilizasen los partidos que ha disputado como visitante, el Pucela estaría décimo en la tabla (con 17 puntos), con ocho de ventaja sobre el descenso que marcaría el Huesca.

De vuelta a la realidad, es obligado analizar dónde están las claves que podrían explicar este reparto tan desigual de los puntos conseguidos, habida cuenta de que de aquí a final de curso el conjunto pucelano tiene que jugar otros cinco encuentros en Zorrilla y cuatro fuera de casa. Pasarán por el feudo de los blanquivioletas el Sevilla, el Getafe, el Girona, el Athletic de Bilbao y el Valencia, mientras que los viajes de la plantilla serán a Leganés (este mismo jueves a las 20:30 horas), Vitoria y Madrid por partida doble (frente al Atlético y el Rayo Vallecano; este último en la penúltima jornada de liga en una cita que podría ser crucial).

Como local, el Real Valladolid ha sido el dominador del balón en la mitad de los partidos, pero solo ha sido capaz de ganar uno de ellos -el 2-1 frente al Levante con un 65% del tiempo con el balón en los pies- y empatar otros dos -ante el Espanyol, 1-1 con el 56%, y frente al Eibar, 0-0, con el 51%-. En otros siete choques los de Sergio han cedido el dominio al rival, pero tampoco les ha ido mucho mejor. De esa forma han logrado vencer al Huesca y al Celta y han cosechado sendos empates ante el Villarreal y la Real Sociedad. En casa, dominando, se han cosechado cinco puntos; dejándose dominar, ocho.

Algo similar ocurre en los choques lejos de Zorrilla, donde el Pucela solo ha ganado la posesión frente al Celta (el partido terminó 3-3), el Sevilla (derrota por 0-1), el Athletic de Bilbao (1-1), el Levante (2-0) y el Huesca (4-0). Es decir, monopolizando la pelota ha sumado dos puntos y cediendo ese dominio los quince restantes.

Queda claro que al equipo le va mejor cuanto menos protagoniza un encuentro, tanto como local como de visitante, pero es curioso que sus números sean mejores en el segundo de los casos, porque cuando sale de sus dominios es cuando más tiros a puerta recibe. En Zorrilla, Masip tiene que vérselas con 3,7 disparos entre sus palos por partido (53 en contra por los 52 realizados por los suyos), pero esa cifra sube hasta los 5 tiros por partido cuando el equipo sale fuera (hasta la fecha la cifra llega a los 76 en quince encuentros).

El meta catalán ha encajado 20 goles de local y otros tantos de visitante e igualmente sus compañeros han anotado 12 goles en casa y otros tantos fuera. Lo curioso de todo esto es que en Zorrilla han necesitado 53 disparos para alcanzar esa cifra y en los choques lejos de su estadio les ha bastado con 43.

Así que, de este análisis básico de los datos de posesión y acierto de cara a portería del Real Valladolid teniendo en cuenta sus partidos como anfitrión y los que disputa haciendo de huésped, puede entenderse que la mayor diferencia entre ambas realidades viene dada por el tino de los jugadores de cara a la portería rival.

En un equipo en el que la ausencia de gol es la nota dominante, es Rubén Alcaraz el más acertado en esta faceta, con tres tantos anotado en ocho disparos a portería. Los otros dos jugadores que han llegado a esa cifra de dianas, Enes Ünal y Óscar Plano, han necesitado once y diez tiros a puerta para lograrlas. Mención aparte merece Antoñito, que ha sido capaz de llevar al fondo de las mallas sus dos tiros a portería.